Ideas en torno de la preservacion del patrimonio cultural
En un país de hondo -¡y creciente!- desarraigo como es el nuestro, es preciso extremar la custodia del patrimonio cultural. En nuestro país (en "la Argentina" se dice normalmente, lo que constituye el primer ejemplo del divorcio entre Estado y pueblo) el patrimonio cultural resulta ajeno...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1989
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/162107 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En un país de hondo -¡y creciente!- desarraigo como es el nuestro, es preciso extremar la custodia del patrimonio cultural.
En nuestro país (en "la Argentina" se dice normalmente, lo que constituye el primer ejemplo del divorcio entre Estado y pueblo) el patrimonio cultural resulta ajeno al ciudadano, al pueblo; o es de la tierra, que se siente ajena, como los fósiles, o es del indio, que se siente mucho más ajeno y lejano, y hasta enemigo, o por lo menos desconfiable, y lo propio vale para lo histórico en sentido ortodoxo:
en muy grande medida, la historia nacional nos es ajena, y en cuanto a la relación entre individuo y Estado, el ciudadano no se siente para nada representado por aquel; antes bien, lo siente su enemigo declarado, su explotador.
Con todo esto, la acción de preservación de ese patrlmonio ha de reconocer dos vertientes, como debería reconocerlas el grave problema de la delincuencia en su conjunto: una profiláctica, si cabe el símil, preventiva, y una terapéutica, aunque ya éste no es tan bueno, pues aludo a la legislación penalizadora. |
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