Garrote, garrote, garrote… el síndrome de Sanfilippo

Desde antaño, la sociedad se ha preocupado por demostrar y evaluar el grado de conocimientos que van adquiriendo los individuos que la integran. La complejidad de calcular algo intangible, como el aprendizaje, tiene que ser objetivada de forma tal, que a la vez, permita no solo su medición sino tamb...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Lazzatti, Pablo
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2018
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/157519
Aporte de:
Descripción
Sumario:Desde antaño, la sociedad se ha preocupado por demostrar y evaluar el grado de conocimientos que van adquiriendo los individuos que la integran. La complejidad de calcular algo intangible, como el aprendizaje, tiene que ser objetivada de forma tal, que a la vez, permita no solo su medición sino también su seguimiento. Este entramado de dificultades, que surgen de la materialización de lo intangible para su puesta en valor, nos sumergió en la constante búsqueda por idear y desarrollar una modalidad para evaluar procesos, que fuera totalmente neutral y que no pudiera ser permeada por las cuestiones de la subjetividad humana. En oportunidades, evaluar es visto, tanto por profesores como por estudiantes, como sinónimo de calificar, de enjuiciamiento "objetivo y preciso" de la capacidad de los estudiantes (sobre todo de la cognitiva). En este trabajo intentaré mostrar cuestiones que subyacen en la alfombra de estas concepciones. Su uso indebido como elemento de motivación y cómo a través del currículum oculto se puede desnaturalizar a la evaluación como instrumento de medición y mejora del proceso de enseñanza/aprendizaje, para convertirla en un objeto de sanción, en el garrote, garrote, garrote de Sanfilippo.