El arte del derecho

Mi objetivo es no repetir aquí la tradicional pregunta "¿qué es el derecho?" sino "¿cómo se ejecuta?". Debemos considerar que la vida humana se desenvuelve dentro de un "mundo cultural", y la cultura esta relacionada con la actividad interpretativa. Es posible establece...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Pettoruti, Carlos Enrique
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2010
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/15227
https://revistas.unlp.edu.ar/dcs/article/view/11278
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Descripción
Sumario:Mi objetivo es no repetir aquí la tradicional pregunta "¿qué es el derecho?" sino "¿cómo se ejecuta?". Debemos considerar que la vida humana se desenvuelve dentro de un "mundo cultural", y la cultura esta relacionada con la actividad interpretativa. Es posible establecer un paralelismo entre dos disciplinas aparentemente dispares como la música (y las artes en general) y el derecho. Lo cierto es que la flexibilidad de las situaciones jurídicas nos da la posibilidad de sostener que la interpretación del derecho se halla mas relacionada con el arte que con la ciencia. De la misma forma que la actividad jurídica necesita de la interpretación para adecuar las normas a los hechos, en el ámbito de la música -y de las artes en general- resulta inevitable la influencia de la vivencia del intérprete sobre la obra. Debemos entender al derecho como un objeto complejo inmerso en una realidad cultural, y ello supone hallar el camino para concretar el proceso de interpretación. No es casual que los movimientos modernistas de fines del siglo XIX y principios del siglo XX encontraron una relación entre arte y ciencia, y conjuntamente a través de ambos intentaron evidenciar una nueva perspectiva de la vida humana. Interpretar no es solamente posicionarse frente al objeto y descubrir un método, sino que presupone una decisión, una selección y aceptación -o no- del resultado interpretativo. La actividad interpretativa es necesaria para "conocer el derecho", porque la interpretación forma parte de su realidad: construimos el objeto cuando lo conocemos. Interpretar presupone elegir y decidir. Es una actividad basada en un acto valorativo, influenciado por la concepción del mundo del intérprete y, finalmente, por su sensibilidad.