Extractor de aire centrífugo energéticamente eficiente para ambientes contaminados con SARS-CoV-2 (Coronavirus)

El producto es un extractor/soplador de aire centrífugo, que resuelve el problema de los ambientes viciados de SARS-CoV-2 o Covid-19 (Coronavirus), pensado para su uso doméstico y comercial. Funciona con un motor de corriente alterna (AC) monofásica de 220 (V) y 50 (Hz), de alta eficiencia energétic...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Anderson, Ibar Federico
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2022
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/150657
https://revistas.unlp.edu.ar/IDTS/article/view/13271
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Descripción
Sumario:El producto es un extractor/soplador de aire centrífugo, que resuelve el problema de los ambientes viciados de SARS-CoV-2 o Covid-19 (Coronavirus), pensado para su uso doméstico y comercial. Funciona con un motor de corriente alterna (AC) monofásica de 220 (V) y 50 (Hz), de alta eficiencia energética. Ha sido desarrollado bajo la metodología del Design Thinking, Según las conclusiones preliminares, analizadas en el banco de pruebas, el motor síncrono de tipo PMSM/IPM utilizado en el extractor centrífugo, con la innovación del control de reactancia-inductiva en serie más el capacitor en paralelo, reduce un 67% la potencia activa (Watts) y el consumo de energía activa (kWh), realizando 56% más trabajo mecánico (Joules) sobre el fluido aire, con una reducción del 50% de la huella de carbono. Se demuestra que se pueden desarrollar ventiladores centrífugos que ahorren energía eléctrica sin necesidad de recurrir a: (a) la “Ley de afinidad de los ventiladores”, ni (b) al uso de variadores de velocidad (VDF) o frecuencia (que son dispositivos con una electrónica compleja y costosa). Esta innovación implica un enorme ahorro del gasto de energía eléctrica para la ventilación doméstica, comercial e industrial, con una tecnología sencilla, aunque rudimentaria y limitada; pero efectiva, económica y rústica (electromecánica y no electrónica) que según la evidencia empírica y las pruebas experimentales han demostrado que efectivamente funciona. Se simplificó el diseño electromecánico, reduciendo costos y obteniendo ahorro económico en el gasto energético.