Fármacos y embarazo

La premisa de que una gestante no puede consumir algún tipo de fármaco por el presunto riesgo teratogénico que estos pueden llevar implícitos, es definitivamente un mito que debe ser desterrado en beneficio de ella y su feto. En ese contexto, siempre debe primar el costo versus el beneficio sin olvi...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Ruoti Cosp, Miguel, Forestieri, Orlando Ángel, Uranga, Juan Pablo
Formato: Libro Capitulo de libro
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Nacional de La Plata (UNLP) 2022
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/148036
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Descripción
Sumario:La premisa de que una gestante no puede consumir algún tipo de fármaco por el presunto riesgo teratogénico que estos pueden llevar implícitos, es definitivamente un mito que debe ser desterrado en beneficio de ella y su feto. En ese contexto, siempre debe primar el costo versus el beneficio sin olvidar que, si bien la población tiene un riesgo basal para defectos congénitos de cualquier tipo, el agente teratógeno (en este caso específico, el fármaco), incrementa ese riesgo basal a determinados defectos en los hijos de madres expuestas. Por estos motivos, su uso debe estar condicionado al fármaco que menos efectos colaterales puede ocasionar, administrarlo en la menor dosis y tiempo posible, evitando el primer trimestre de ser posible, pero eso no implica que una gestante por su condición no pueda beneficiarse de los efectos terapéuticos de un determinado fármaco. Cuando lo vamos a hacer, se deben tener en cuenta la vía de administración, la absorción, su distribución, los cambios farmacocinéticos por la condición de la gestación, la posibilidad del paso transplacentario, así como su lugar preferente de metabolización y excreción.