Dante y la filosofía de la historia

Esta observación, de que cada cual obre según su naturaleza (en el caso del poeta era la más severa aristocracia del pensamiento ante la vanidad de las cosas humanas, y la realidad siempre hostil y a menudo cruel), puede aplicarse, desde cierto punto de vista, a la historiografía. La imparcialidad,...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Chiabra, Juan
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 1921
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/14456
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.1463/pr.1463.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Esta observación, de que cada cual obre según su naturaleza (en el caso del poeta era la más severa aristocracia del pensamiento ante la vanidad de las cosas humanas, y la realidad siempre hostil y a menudo cruel), puede aplicarse, desde cierto punto de vista, a la historiografía. La imparcialidad, la ecuanimidad, y especialmente la objetividad absoluta, que son a los ojos del fisiólogo y del crítico, el ideal de toda narración histórica, no puede alcanzarse completamente por algún historiador. Como confirma la gnoseología contemporánea, que ha vuelto, en sus líneas fundamentales, a la posición filosófica de David Hume respecto de la del hombre-razón, de Konisberg, no es posible eliminar, en la reconstrucción histórica de los hechos y especialmente de las ideas de los hombres, la intervención directa de nuestro «yo profundo», como hoy se dice, a saber, de nuestra íntima naturaleza psicológica.