Errores de medición

Todas las operaciones topográficas se reducen, en última instancia, a mediciones de distancias y direcciones (ángulos). La vista humana, así como los demás sentidos, tiene un límite de percepción, más allá del cual no se aprecian las magnitudes lineales o angulares y, por consiguiente, cualquier med...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Salgado, Héctor Armando
Formato: Libro Capitulo de libro
Lenguaje:Español
Publicado: Editorial de la Universidad Nacional de La Plata (EDULP) 2022
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/143918
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Descripción
Sumario:Todas las operaciones topográficas se reducen, en última instancia, a mediciones de distancias y direcciones (ángulos). La vista humana, así como los demás sentidos, tiene un límite de percepción, más allá del cual no se aprecian las magnitudes lineales o angulares y, por consiguiente, cualquier medida obtenida por lectura, mediante la vista, no podrá ser sino aproximada. La operación de la medición es facilitada mediante instrumentos, con los cuales se amplía la percepción visual, pero aun así no se consigue eliminar por completo las vacilaciones (errores) en las medidas. Además, hay factores externos, tal como la refracción atmosférica, la temperatura, etc., que influyen en la medición, contribuyendo así a que, dentro de determinados límites, la magnitud obtenida sea imprecisa. Por lo tanto, es forzoso operar con medidas tan solo aproximadas, sin llegar a conocer nunca la exactitud rigurosa. Para evitar que los errores se acumulen en una serie de trabajos, es necesario establecer métodos, de manera que, a través de un estudio previo de errores probables, no se supere un límite establecido de antemano, el cual en topografía se denomina “tolerancia”.