El arte como experiencia vital

Toda referencia alusiva a la actividad artística en la dimensión que expresa un contenido vital excede, de hecho, cualquier forma canónica del discurrir pensando, lo que equivale a decir que los juicios que a esta experiencia se refieren, narran un acontecer, lo describen, pero no son la experiencia...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Cartier, Héctor J.
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 1961
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/130388
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Descripción
Sumario:Toda referencia alusiva a la actividad artística en la dimensión que expresa un contenido vital excede, de hecho, cualquier forma canónica del discurrir pensando, lo que equivale a decir que los juicios que a esta experiencia se refieren, narran un acontecer, lo describen, pero no son la experiencia misma. Esta experiencia dice de la vida hecha presencia con la emoción de su evidencia, que habita y se revela en el plano inteligible, es decir, que no puede ser aprisionada con conceptos discursivos que expliquen el hecho. El arte, en cuanto vivencia, es una experiencia que sólo por la participación puede transferirse. No es, por otra parte, la actividad artística, una actividad que pudo tener su origen en circunstancias fortuitas o caprichosas. El arte en forma especial, entre otras formas de expresión, alude a aquello que a la naturaleza humana le es esencialmente constitutivo: su capacidad de hacer consciente a la conciencia de ser, de ser en sí y de reflejarse en el mundo de las cosas y de los seres.