Una siembra intelectual
Los que juzgan los fenómenos de psicología colectiva por las apariencias, nunca comprenderían cómo en nuestra pequeña ciudad puede crearse un centro intelectual de verdadero é intenso valor. Por lo común solo se atribuye esta posibilidad á las grandes agrupaciones, donde se cree que la vida intelect...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1914
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/12986 http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=arti&d=Jpr1657 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Los que juzgan los fenómenos de psicología colectiva por las apariencias, nunca comprenderían cómo en nuestra pequeña ciudad puede crearse un centro intelectual de verdadero é intenso valor. Por lo común solo se atribuye esta posibilidad á las grandes agrupaciones, donde se cree que la vida intelectual es algo como una planta espontánea, que nace, crece, da flores y frutos sin que nadie siembre ó plante la semilla fundamental.
Entre tanto, la historia del género humano demuestra el proceso contrario: la mayor intensidad intelectual corresponde casi siempre á la mayor pobreza, aridez ó simplicidad del medio atónico ó geográfico. Al menos, esta es la ley más general para esas apariciones geniales que han fundado religiones, literaturas y filosofías originarias: la China, la India, la Persia, la Judea... ¿Para qué citar sus libros, esos que Michelet llama las biblias de luz? Nombrar la región es señalar el astro rey que la ilumina y la consagra. |
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