Genealogía, validez y valoración en el proyecto moral y político deweyano

En 1909 Dewey escribe “La influencia del darwinismo en la filosofía”, texto clave para entender los planteos posteriores respecto del concepto de experiencia y de la función que reviste la filosofía (Dewey, 2000. MW.4). La lectura de este ensayo permite registrar un nivel metafilosófico y un nivel p...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: López, Federico Ezequiel, Mattarollo, Livio
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2019
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/129492
http://jornadasfilo.fahce.unlp.edu.ar/xii-jornadas-2019/actas/Lopez.pdf/view
Aporte de:
Descripción
Sumario:En 1909 Dewey escribe “La influencia del darwinismo en la filosofía”, texto clave para entender los planteos posteriores respecto del concepto de experiencia y de la función que reviste la filosofía (Dewey, 2000. MW.4). La lectura de este ensayo permite registrar un nivel metafilosófico y un nivel propiamente filosófico del impacto del darwinismo en la filosofía. Respecto del primero, la incidencia se evidencia en las consideraciones sobre la dirección que debería tomar la disciplina, de los problemas que debería atender y del rol que se debería atribuir tanto en relación con su propia historia como con las otras disciplinas intelectuales y científicas. En términos más concretos, los cambios son tres: (i) el interés por las esencias deviene interés por los incrementos en justicia y felicidad mediante la administración inteligente de las condiciones existentes; (ii) la explicación de las cualidades y valores de la vida a partir de metas finales se torna análisis de los usos y significados presentes y generalmente asumidos por el peso de la tradición; y (iii) la idealización y racionalización del universo bajo la pretensión de legislar <i>a priori</i> pasa a ser estudio de las condiciones y consecuencias específicas de nuestras ideas y valores. En este sentido, Dewey entiende que la nueva función de la filosofía debe ser identificar e interpretar los conflictos que surgen de la experiencia para posteriormente ensayar soluciones que serán puestas a prueba en el curso mismo de los acontecimientos. Así, la filosofía se asemeja (o debería asemejarse) cada vez más a una diagnosis y prognosis moral y política, lejos de las clásicas pretensiones trascendentales y con un creciente sentido de la responsabilidad.