Ni brujas, ni morenas, ni delicadas, ni débiles

Resulta indiscutible que el siglo XXI será el siglo donde el feminismo logrará universalizar sus principios de libertad e igualdad entre los géneros. En este contexto, aclarar que el feminismo no nació de movimientos como el #MeToo (entre 2006 y 2015, con su pico en los acontecimientos del 2017) o...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Bursztyn, Débora
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2021
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/128867
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Descripción
Sumario:Resulta indiscutible que el siglo XXI será el siglo donde el feminismo logrará universalizar sus principios de libertad e igualdad entre los géneros. En este contexto, aclarar que el feminismo no nació de movimientos como el #MeToo (entre 2006 y 2015, con su pico en los acontecimientos del 2017) o en situaciones de violencia extrema que se proyectaron en las movilizaciones del #Niunamenos en Argentina o del reciente himno chileno “El violador eres tú” resulta redundante, pero no por ello menos necesario. A lo largo de la historia podemos rastrear hitos en los que las mujeres debieron defenderse para no ver avasalladas sus libertades, o bien en la incesante necesidad de conquistar derechos que les fueron arrebatados, negados. Nos convoca aquí el aniversario de la aprobación de la “Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, dada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 9 de junio de 1994, mejor conocida como “Convención de Belém do Pará”. El título resulta sumamente ilustrativo, hace pie en la violencia contra la mujer, y dedica su articulado a un análisis pormenorizado de aquellas situaciones en las que el Estado debe actuar para prevenir, sancionar o erradicar tal comportamiento.