La vejez en la obra de arte en los manuscritos de <i>En busca del tiempo perdido</i>
En la versión definitiva de <i>En busca del tiempo perdido</i>, el escritor Bergotte, enfermo de muerte, concurre a ver una obra de Vermeer, aquella en la qué el pintor ha plasmado un precioso detalle de una pared amarilla. Es en esa circunstancia qué se produce su muerte: "¿Muerto...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1996
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/12698 http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.2590/pr.2590.pdf |
| Aporte de: |
| Sumario: | En la versión definitiva de <i>En busca del tiempo perdido</i>, el escritor Bergotte, enfermo de muerte, concurre a ver una obra de Vermeer, aquella en la qué el pintor ha plasmado un precioso detalle de una pared amarilla. Es en esa circunstancia qué se produce su muerte: "¿Muerto para siempre? ¿Quién puede decirlo?" pregunta el narrador. El episodio de la muerte de Bergotte plantea, en relación al arte, el doble aspecto de una misma cuestión: por un lado, el refinamiento de la pared amarilla en la pintura qué es fruto del esfuerzo de un pintor de cuya identidad personal poco se sabe y a cuyas cenizas no afectan en nada el ser admirado. ¿Cuál es el imperativo, entonces, qué hace qué un artista recomience infinitas veces una obra o un fragmento? ¿qué leyes secretas le ordenan el sacrificio de Si para intentar la perfección en una obra? qué ámbito pertenecen esas leyes no sancionadas en este mundo y qué rigen esta naturaleza de actos? Por otra parte, análogamente, podemos preguntar, ¿que conduce a Bergotte, en el final de su vida, a contemplar esa obra, ese pequeño detalle de la pintura de Vermeer, desoyendo y desestimando hasta el úItimo momento a su cuerpo enfermo?
<i>(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)</i> |
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