Las poupées de Alejandra Pizarnik
En La condesa sangrienta los cuerpos femeninos son construidos como muñecas. Las víctimas de la condesa y ella misma son autómatas, cercanas en su caracterización a la “virgen de hierro”, la máquina homicida predilecta por la sonámbula vestida de blanco. En el trabajo de Bellmer (1933-1935) la conex...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Objeto de conferencia |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
2017
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/121380 |
| Aporte de: |
| Sumario: | En La condesa sangrienta los cuerpos femeninos son construidos como muñecas. Las víctimas de la condesa y ella misma son autómatas, cercanas en su caracterización a la “virgen de hierro”, la máquina homicida predilecta por la sonámbula vestida de blanco. En el trabajo de Bellmer (1933-1935) la conexión entre estos juguetes infantiles erotizados y el sadismo es marcada. Hal Foster en su libro Belleza compulsiva (2008) ubica a las muñecas bellmerianas en la zona siniestra del movimiento surrealista. La insistencia, la compulsión en volver a poner en escena el episodio traumático del desmembramiento corporal a través de los cuerpos femeninos que construye, para reproducirlo, es decir, para infligir castigos corporales a estos cuerpos sin vida, tiene mucho en común con el potencial significante de la repetición de las muñecas en La condesa sangrienta y en buena parte de la obra de Alejandra Pizarnik, en la que estas figuras tienen una presencia casi ubicua. |
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