La recepción del pensamiento grecolatino en <i>La filosofía en el tocador</i> del Marqués de Sade : Una lectura hermenéutica

Frédéric Monneyron y Joêl Thomas sostienen en <i>Mitos y Literatura</i> (2002, p. 17) que el mito da cuenta de un saber que, sin él, se nos escaparía. Los antiguos recurren al pensamiento mítico para develar los misterios del cosmos y su generación. Sin embargo, una de las mejores respue...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Polisena, Marcos Fabián, Martínez, Julieta Videla
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2017
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/121316
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Descripción
Sumario:Frédéric Monneyron y Joêl Thomas sostienen en <i>Mitos y Literatura</i> (2002, p. 17) que el mito da cuenta de un saber que, sin él, se nos escaparía. Los antiguos recurren al pensamiento mítico para develar los misterios del cosmos y su generación. Sin embargo, una de las mejores respuestas para Monneyron y Thomas es la de Claude Calame, quién plantea que el mito es una narración que da cuenta principalmente de los orígenes del mundo. En su esfuerzo por esclarecer la función del mito en la antigüedad, el autor destaca su aspecto social primordial.La tradición enciclopedista moderna nos ha transmitido la dicotomía mito-lógos, producto del positivismo y el cientificismo, que desemboca en una concepción reduccionista que afirma que la filosofía nació en el siglo VI a.C., con Tales de Mileto. Sin embargo, cabe hacer alusión a la etimología de la palabra μύθος para disolver esta injusta dicotomía. En griego, μύθος, no significa otra cosa que <i>discurso</i>, al igual que λόγος, sólo que se trata de dos modalidades diferentes de discurso. La primera apela a metáforas y, a veces, a entidades trascendentales para ofrecer una explicación ya sea, cosmológica o metafísica de los orígenes del mundo y su devenir. En cambio, λόγος, es también un discurso, pero evita apelar a tales recursos.