Usos intempestivos del patrimonio histórico y cultural de Occidente en la poesía de Aldo Oliva

Entre los Papeles que dejó Aldo Oliva al morir se encuentra una especie de breve autobiografía, irónica, que terminó sirviendo de contratapa para su Poesía completa. Allí dice: «A los quince años me tropecé con la cultura: no la recuerdo». En un poeta como Oliva, cuya erudición y paciente trabajo s...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Crisorio, Bruno
Formato: Articulo
Lenguaje:Español
Publicado: 2019
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/120594
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Descripción
Sumario:Entre los Papeles que dejó Aldo Oliva al morir se encuentra una especie de breve autobiografía, irónica, que terminó sirviendo de contratapa para su Poesía completa. Allí dice: «A los quince años me tropecé con la cultura: no la recuerdo». En un poeta como Oliva, cuya erudición y paciente trabajo sobre la tradición occidental salta a la vista al primer poema que leamos, esta frase llama la atención. Pero, de hecho, el paradójico cruce entre tradición y novedad, entre cultura y olvido, recorre la obra del autor, produciendo una poética a un tiempo clásica y rupturista. A partir del análisis de algunos poemas de su último libro, Ese General Belgrano y otros poemas (2000), y de algunas reflexiones nietzscheanas sobre el peso de la historia para la vida, abordaremos este doble posicionamiento que configura, creemos, la singularidad de Oliva, e intentaremos rastrear las filiaciones que crean este campo tensionado. El «olvido » de Oliva, concluiremos entonces puede leerse en este sentido: como irreverencia frente al pasado, como lectura sesgada que horada su aparente completud para permitir la creación. La poesía (el arte) vuelve a poner en movimiento una tradición que parecía congelada, petrificada: como propone uno de los poemas analizados, que podría considerarse un arte poética, la poesía transforma emblemas en problemas, en «la aventura seminal del fruto».