La danza se esconde a la vista

La danza no es nunca -ni puede serlo (hecho que consideramos una alegría)- algo para poder contar, sostener y guardar. La danza se ríe del paso del tiempo, de nuestros modos y deseos de inmovilizar para agarrar -y con la garra fijarlas- las cosas, saberes, ideas, materias. Pensar el lenguaje de la d...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Kauer, Sofia
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2016
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/118457
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Descripción
Sumario:La danza no es nunca -ni puede serlo (hecho que consideramos una alegría)- algo para poder contar, sostener y guardar. La danza se ríe del paso del tiempo, de nuestros modos y deseos de inmovilizar para agarrar -y con la garra fijarlas- las cosas, saberes, ideas, materias. Pensar el lenguaje de la danza en relación al tiempo y su total ausencia de perdurabilidad hace pensar el tiempo de aquel que la observa y de la importancia de esa mirada. Si bien en el recorrido de la gran historia de la danza espectacular (producidos y recepciones) responden al orden de lo visual, se propone pensar no que la danza pasó de lo óptico a lo háptico sino que siempre necesitó de una percepción háptica para percibirse y bailarse, pero es en el quiebre-crítica del predominio visual que se da en el siglo XX desde la teoría, que podemos repensar la historia hegemónica de la danza desde esta tensión entre el predominio de los sentidos.