<i>Un millón de bandas malas</i> (2017) de Lucía Brutta

A pasos de la avenida Warnes, con el trasfondo de una banda sonora de metal y los perfumes embriagadores del petróleo y la gasolina, se encuentra la librería de cómics y fanzines <i>Punc</i>. De algún modo, todas las librerías son ensamblajes; redes de textos que van y vienen, y que circ...

Descripción completa

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Scorer, James
Formato: Articulo Revision
Lenguaje:Español
Publicado: 2019
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/116343
http://revistaguay.fahce.unlp.edu.ar/index.php/2019/11/21/un-millon-de-bandas-malas-de-lucia-brutta/
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=arti&d=Jpr11156
Aporte de:
Descripción
Sumario:A pasos de la avenida Warnes, con el trasfondo de una banda sonora de metal y los perfumes embriagadores del petróleo y la gasolina, se encuentra la librería de cómics y fanzines <i>Punc</i>. De algún modo, todas las librerías son ensamblajes; redes de textos que van y vienen, y que circulan entre los estantes y las manos. Pero no hay nada más punk que una tienda de cómics y fanzines en un rincón de la ciudad conocido por sus negocios de mecánica. <i>Punc</i>(tura?) es ensamblaje, y es estética DIY (Do it Yourself), es decir, la estética del fanzine. Entre las decenas de <i>zines</i> que vende la librería, encuentro <i>Realiti</i> de Lucía Brutta (2014), un cómic de bolsillo engrapado y fotocopiado, publicado por Burlesquitas Ediciones. En este fanzine, Brutta (que nació en Barranqueras, Chaco, en 1986 y luego se mudó a Buenos Aires) reflexiona sobre temas de percepción, visualidades cambiantes y realidades paralelas. Poblado por cabezas rapadas, piernas peludas, mierda, cadáveres en descomposición y saliva, <i>Realiti</i> es una opción apropiada para una librería cuyo nombre no responde tanto, o por lo menos no sólo, al punk como género musical, sino como forma de vida y como estética, precisamente, de los márgenes. El punk, cuenta la leyenda, fue inventado en Lima, no en Londres, como comúnmente se supone. La banda peruana Los Saicos ya estaba, en efecto, demoliendo cosas en 1964. No llama la atención entonces que <i>Un millón de bandas malas</i>, la colección de historietas que Brutta publica originalmente online entre 2015 y 2016, incluya una historia titulada “Lima dura”, en la que el protagonista masculino visita amigos en la capital peruana. De toda la colección, esta historia es quizás la que más se asocia al punk corrientemente entendido. Se trata de un relato poblado de gente vomitando, cortes de pelo mohicano y canciones antifascistas sobre corrupción política y revuelta antigubernamental.