Determinación del requerimiento energético de la cerda reproductora mantenida a campo en base al clima y la etología

El objetivo del presente trabajo fue determinar los requerimientos energéticos de la cerda reproductora (gestante y en lactación) mantenida a campo, sin considerar el aporte ni la disponibilidad de pasturas, adicionando a las necesidades de mantenimiento y producción el costo energético correspondie...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Marotta, Eduardo Guillermo, Lagreca de Marotta, Liliana Amelia
Formato: Articulo Revision
Lenguaje:Español
Publicado: 2003
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/11160
http://www.fcv.unlp.edu.ar/images/stories/analecta/vol_23_n2/087_VE23n2_marotta_requerimiento_energetico.pdf
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Descripción
Sumario:El objetivo del presente trabajo fue determinar los requerimientos energéticos de la cerda reproductora (gestante y en lactación) mantenida a campo, sin considerar el aporte ni la disponibilidad de pasturas, adicionando a las necesidades de mantenimiento y producción el costo energético correspondiente a la actividad física medida a través del efecto climático y el patrón etológico desarrollado por las hembras en ambas etapas. Habiéndose determinado en gestación que las hembras a campo requieren, en comparación con una cerda confinada: 1,87 y 1,03 megacolorías (Mcal) de Energía Digestible (ED) más por día para los meses fríos y cálidos respectivamente. Por lo cual en ausencia de pasturas las gestantes a campo en comparación con las confinadas requieren, debido al incremento de ejercicio y a los efectos climáticos, un aporte suplementario de alimento (3300 kcalED/ kg) de 0,600 kg/día para otoño/invierno y de 0,330 kg/día para primavera/verano respectivamente. Los requerimientos en energía durante la lactancia a campo corresponden a la suma de las necesidades correspondientes a: mantenimiento, producción de leche, efecto climático y actividad física. Estableciéndose durante la etapa de lactación a campo, para otoño-invierno y primavera - verano respectivamente un requerimiento total de 20,7 y 19,8 Mcal de ED. De acuerdo a los resultados obtenidos las cerdas a campo requieren en comparación a hembras confinadas. Una cantidad de 25,4% y 14,1% y 9,0% y 4,2% más de energía digestible por día para otoño-invierno y primavera-verano durante la gestación y lactación respectivamente. Por lo cual las cerdas a campo deberán consumir aproximadamente 130 kg más por año de alimento solamente durante la etapa de gestación, a lo que se le deberá sumar un aumento de 30 kg más durante la lactación, representando esto un incremento del 13 % en el consumo anual de alimento en comparación con las hembras en intensivo.