Midiendo la precisión de encuestas electorales

Las encuestas, en tanto herramientas que posibilitan la recolección de datos cuantitativos a partir de una muestra de población, con el ulterior fin de generar evidencia empírica sobre ciertos tópicos, permiten la acumulación de un conjunto de insumos. Éstos, bien procesados e interpretados a la luz...

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Detalles Bibliográficos
Autores principales: Cabrera, Daniel, Musolino, Sabrina, Taquino, Belén
Formato: Objeto de conferencia
Lenguaje:Español
Publicado: 2016
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/108577
http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.8385/ev.8385.pdf
http://elmecs.fahce.unlp.edu.ar/v-elmecs/actas-2016/Cabrera.pdf
Aporte de:
Descripción
Sumario:Las encuestas, en tanto herramientas que posibilitan la recolección de datos cuantitativos a partir de una muestra de población, con el ulterior fin de generar evidencia empírica sobre ciertos tópicos, permiten la acumulación de un conjunto de insumos. Éstos, bien procesados e interpretados a la luz de hipótesis y teorías, y eventualmente adicionados a otra masa informativa, dan lugar a diagnósticos y nuevas hipótesis -coronadas con algunos pronósticos- que elaboran los investigadores que hacen uso de aquella herramienta. Este proceso se ha visto simplificado, muchas veces, bajo la idea de que son los sondeos -y no sus realizadores- los que obtienen resultados y logran predicciones. Esta reducción conlleva la idea de que la técnica se independiza de quien la emplea, siendo ella la que acierta o falla en el pronóstico, generando elogios y críticas por lo general desmedidos, que no alcanzan -o, al menos, no lo suficiente- a investigadores y analistas, sus verdaderos ideólogos y hacedores. Este artículo analiza hasta qué punto el insumo proveniente de encuestas ha permitido generar pronósticos acertados.