Arte, temporalidad e historicidad : Editorial

Como afirma buena parte de la teoría estética contemporánea, la obra de arte instaura una temporalidad que no puede pensarse en términos diacrónicos, sucesivos o cronológicos. En tal sentido, Hans-Georg Gadamer (1991) se refiere a la «enigmática estructura temporal del arte» (p. 380) la cual, en vín...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Belén, Paola Sabrina
Formato: Articulo Contribucion a revista
Lenguaje:Español
Publicado: 2020
Materias:
Acceso en línea:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/103866
http://papelcosido.fba.unlp.edu.ar/ojs/index.php/octante/article/view/1089
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Descripción
Sumario:Como afirma buena parte de la teoría estética contemporánea, la obra de arte instaura una temporalidad que no puede pensarse en términos diacrónicos, sucesivos o cronológicos. En tal sentido, Hans-Georg Gadamer (1991) se refiere a la «enigmática estructura temporal del arte» (p. 380) la cual, en vínculo con su identidad hermenéutica, alude al carácter permanente-cambiante de la obra en su diferir histórico. Esto implica que si la obra ha de ser entendida adecuadamente, de acuerdo con las pretensiones que mantiene, ha de ser comprendida «en cada momento y en cada situación concreta de una manera nueva y distinta» (Gadamer, 1991, p. 380). Queda inserta, así, en un diferir histórico, por el cual sigue siendo siempre la misma obra, aunque emerja de una manera propia en cada encuentro, en el que parece decirle algo a cada quien de modo presente y simultáneo. De esta manera, Gadamer señala un punto de cruce entre el tiempo y el ser, lo histórico y lo ontológico, lo finito y lo eterno. A propósito de ello, el quinto número de Octante busca contribuir al debate sobre el tiempo y su íntima relación con el arte y la historia, cuestiones que atraviesan los textos de la sección «Artículos», en la que las y los autores se ocupan del tema en el marco de las asignaturas en las que se desempeñan.