Lo público, lo estatal y la democracia
La calidad de lo público no resulta indistinta para juzgar la calidad de una democracia, pues la vitalidad y diversidad de aquel espacio delimita sus posibilidades de despliegue y profundización. Sin embargo, lo público se nutre tanto de la energía proveniente de la asociatividad, participación, del...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Artículo científico |
| Publicado: |
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
2008
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=50903206 http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=ec/ec-004&d=50903206oai |
| Aporte de: |
| Sumario: | La calidad de lo público no resulta indistinta para juzgar la calidad de una democracia, pues la vitalidad y diversidad de aquel espacio delimita sus posibilidades de despliegue y profundización. Sin embargo, lo público se nutre tanto de la energía proveniente de la asociatividad, participación, deliberación y auto-organización de la sociedad civil, como de la universalidad que el Estado debe asegurar para tornar efectiva la promesa democrática. En esa zona confluyen por consiguiente, energías provenientes de lo público-social como de lo público-estatal. Sin desconocer esa complejidad, en este trabajo nos centraremos en este último aspecto, entendiendo esta elección como una vía de entrada entre otras posibles para reflexionar sobre algunas tareas democráticas pendientes. |
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