Las primarias en el PRl: recuento de un experimento

Corría el mes de febrero y los aspirantes a la candidatura presidencial por el Partido de la Revolución hacían cada día más evidentes sus deseos por alcanzar la nominación a la presidencia de la República. De la misma manera, los partidarios de los precandidatos presionaban con más ahínco y respondí...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Carlos Casillas Ortega
Formato: Artículo científico
Publicado: Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco 2000
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Acceso en línea:http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=32510102
http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=mx/mx-022&d=32510102oai
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Descripción
Sumario:Corría el mes de febrero y los aspirantes a la candidatura presidencial por el Partido de la Revolución hacían cada día más evidentes sus deseos por alcanzar la nominación a la presidencia de la República. De la misma manera, los partidarios de los precandidatos presionaban con más ahínco y respondían a la mínima provocación de sus adversarios. El titular del Ejecutivo, que se hallaba en medio de la vorágine, concentrado en sacar adelante las finanzas del país que corrían el riesgo de ser arrastradas por el vendaval desatado en todo el mundo, carecía de las fuerzas suficientes para influir en la contienda. El presidente se mantuvo al margen y dejó en manos del Partido y de los grupos políticos la suerte del candidato. En los primeros días del mes de mayo, las presiones fueron insostenibles y los aspirantes renunciaron a sus cargos y buscaron abiertamente la candidatura; para entonces era evidente que no serían tres sino dos los precandidatos que efectivamente tenían posibilidades de alcanzar la designación. Prácticamente sin heridas, la contienda duró apenas unas semanas; por todas partes del país surgieron apoyos espontáneos en favor de uno de los aspirantes y, para junio, la suerte estaba echada; la contienda se redujo a un solo nombre. Con el apoyo de numerosos grupos de extracción popular y del hombre fuerte de la Revolución, el general Lázaro Cárdenas se convertía en el segundo candidato del Partido Nacional Revolucionario a la presidencia de la República.