El muro de los lamentos : la sede del club San Fernando de Cali (1930-2007)

Dicen que quien no conoce su pasado está condenado a repetirlo; más a menudo de lo que uno cree o suele aceptar, sucede que si no se tiene o no se hace uso de la memoria, puede que ni siquiera uno se dé cuenta de ello. Memoria y Olvido son dos caras de una misma moneda. La Historia, que separa dic...

Descripción completa

Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Figueroa Pereira, Erick Abdel
Formato: article Artículo
Lenguaje:Español
Publicado: Universidad Icesi 2012
Materias:
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10906/67953
http://biblioteca2.icesi.edu.co/cgi-olib?session=-1&infile=details.glu&loid=215675&rs=6909581&hitno=-1
http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/cgi-bin/library.cgi?a=d&c=co/co-008&d=1090667953oai
Aporte de:
Descripción
Sumario:Dicen que quien no conoce su pasado está condenado a repetirlo; más a menudo de lo que uno cree o suele aceptar, sucede que si no se tiene o no se hace uso de la memoria, puede que ni siquiera uno se dé cuenta de ello. Memoria y Olvido son dos caras de una misma moneda. La Historia, que separa dichas caras, suele tener escaso interés para una ciudad que no quiere preguntarse por su pasado. Existe el temor, cuando no el rechazo, a recordar; no porque el pasado sea siempre mejor, sino porque no se quiere aceptar que si el presente nos decepciona, es porque nos hemos quedado demasiado tiempo añorando el pasado. Si por el contrario el presente nos parece fabuloso, ocurre que nadie quiere reconocer lo que su esplendor debe al pasado.