El Hospital de Marina y el Apostadero Naval de Montevideo: un caso de arqueología histórica urbana en Ciudad Vieja
Esta investigación aborda la historia de la manzana comprendida entre las calles Zabala, Piedras, Solís y Rambla 25 de Agosto de 1825 y fue financiada por el Banco República Oriental del Uruguay. La propuesta se desarrolló en el campo de la Arqueología Urbana y tuvo como objetivo recabar y...
Guardado en:
| Autores principales: | , , |
|---|---|
| Formato: | Artículo publishedVersion |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana
2010
|
| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://plarci.org/index.php/RAHAYL/article/view/29 http://suquia.ffyh.unc.edu.ar/handle/suquia/9859 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Esta investigación aborda la historia de la manzana comprendida entre las calles Zabala, Piedras, Solís y Rambla 25 de Agosto de 1825 y fue financiada por el Banco República Oriental del Uruguay.
La propuesta se desarrolló en el campo de la Arqueología Urbana y tuvo como objetivo recabar y sistematizar la información histórico-documental y arqueológica, así como relevar las construcciones que se fueron sucediendo en este predio.
La manzana en estudio alberga vestigios pertenecientes a distintos momentos de los períodos colonial y postcolonial. En este trabajo nos centraremos en las construcciones del siglo XVIII que se emplazaron allí: Hospital de Marina, Barracones de Marina y Apostadero Naval. Éstos fueron paulatinamente reutilizados y transformados en Aduana, Comandancia de Marina y Correo, entre otros. A mediados del siglo XIX se loteó el predio pasando a manos de particulares. Actualmente se emplaza un estacionamiento y el otrora Museo del Descubrimiento.
A partir de la intervención arqueológica -prospección, sondeos y excavación- efectuada a fines de 2008 se localizaron diversas estructuras coloniales, asociadas al Apostadero Naval y al Hospital de Marina, constatando la presencia de vestigios coloniales, tanto inalterados como reutilizados, que han sobrevivido a siglos de transformación de la capital montevideana. |
|---|