Una instalación indígena de la quebrada de Purmamarca : El antigal de Ciénaga Grande
A fines del siglo XIX el aspecto arqueológico del Noroeste argentino entra de lleno en la dilucidación de los problemas del pasado nacional. Las primeras manifestaciones fueron promisorias y los esfuerzos de los estudiosos ocasionales o sistemáticos –cuando no movidos por una franca vocación- abrier...
Guardado en:
| Autor principal: | |
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| Formato: | Articulo |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
1942
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/25489 http://www.saantropologia.com.ar/relacionescoleccion/Relaciones3-02-Ardissone.pdf http://suquia.ffyh.unc.edu.ar/handle/suquia/8210 |
| Aporte de: |
| Sumario: | A fines del siglo XIX el aspecto arqueológico del Noroeste argentino entra de lleno en la dilucidación de los problemas del pasado nacional. Las primeras manifestaciones fueron promisorias y los esfuerzos de los estudiosos ocasionales o sistemáticos –cuando no movidos por una franca vocación- abrieron un amplio cauce que fue recibiendo un caudal mas y mas abundoso. El nuevo siglo no detuvo la corriente, ni siquiera la aminoró, sino que registró numerosos progresos. Fue dado observar una mayor extensión de la zona estudiada, a la par que se intensificaba la tarea, y con frecuencia se cosechaban resultados más satisfactorios. A los maestros y aficionados de la primera hora se substituyeron o se agregaron los contingentes de nuevas generaciones de arqueólogos, algunas de cuyas figuras bien pronto cobraron destacado relieve. |
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