Cliente muerto no paga
Desde el punto de vista económico, el confinamiento es, sin dudas, la clave que impide a la economía funcionar normalmente. Lo que no pudo la amenaza nuclear, aquello en lo que fracasaron sistemas totalitarios del control social ultraplanificado, la opresión política, racial y religiosa, lo ha conse...
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| Autor principal: | |
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| Formato: | article |
| Lenguaje: | Español |
| Publicado: |
Universidad Nacional de Córdoba; Facultad de Derecho. Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba; Instituto de la Empresa. Escuela Comercialista de Córdoba.
2020
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| Materias: | |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/11086/15714 https://revistas.unc.edu.ar/index.php/esdeem/article/view/29502 |
| Aporte de: |
| Sumario: | Desde el punto de vista económico, el confinamiento es, sin dudas, la clave que impide a la economía funcionar normalmente. Lo que no pudo la amenaza nuclear, aquello en lo que fracasaron sistemas totalitarios del control social ultraplanificado, la opresión política, racial y religiosa, lo ha conseguido la interrupción del comercio. Comercio y cooperación, como se verá, han sido vitales en la recuperación de la paz.
En días como estos, deudores y acreedores son la misma cosa, y la interrupción del flujo económico implica que nadie puede pagar porque nadie puede trabajar y porque a su vez nadie puede cobrar.
Mantener la economía pequeña de los pequeños emprendimientos, de la vida familiar, del pequeño comercio, es darle la primera base de sustentación a todo el sistema. Como solían enseñar Schuman y Monet, padres de la idea a la Gran Europa, el mejor preventivo de la guerra es evitar la escasez. Donde ha escasez hay que buscar poner abundancia, no a través del conflicto, sino de la cooperación, aún cuando haya que sacrificar algo en pos del todo. |
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