Los mitos del maíz entre los Mayas de las Tierras Altas.

Después de haber creado el cielo y la tierra, los dioses formadores, los mantenedores, crearon los animales, las aves, los reptiles, y les designaron sus lugares para vivir; entonces les dijeron : hablen, clamen, digan nuestros nombres, alábennos, pues nosotros somos sus madres y sus padres, pero re...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Navarrete, Carlos
Formato: Artículo
Lenguaje:Español
Materias:
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Descripción
Sumario:Después de haber creado el cielo y la tierra, los dioses formadores, los mantenedores, crearon los animales, las aves, los reptiles, y les designaron sus lugares para vivir; entonces les dijeron : hablen, clamen, digan nuestros nombres, alábennos, pues nosotros somos sus madres y sus padres, pero resultó que no hablaban como gente, sino solamente ladraban, croaban, rugían, y no sabían venerar a sus dioses.. Estos dijeron uno al otro: todavía habrá otros adoradores obedientes que haremos, que formaremos.